Pese a las disrupciones y los retos a los que se enfrentan actualmente la mayoría de los fabricantes, la necesidad de innovar con rapidez y obtener una ventaja competitiva sigue estando presente. Para muchos, la clave del éxito dependerá en gran medida de que puedan completar una transformación digital que impulse una mayor resiliencia operativa, transparencia y agilidad.
La transformación digital es una estrategia empresarial amplia, aplicable a todos los sectores, que utiliza la tecnología para resolver los retos empresariales tradicionales y generar nuevas oportunidades. Requiere aceptar nuevas formas de trabajar y de aportar valor a los clientes.
Al adoptar nuevas tecnologías digitales, los equipos de producto pueden comunicarse mejor y obtener una mayor visibilidad de las actividades de ejecución de la cadena de suministro para evitar la aparición de retrasos de producción innecesarios, problemas de calidad y otros factores que obstaculizan el lanzamiento de productos. A su vez, los fabricantes pueden responder rápidamente y abordar de forma proactiva la próxima oleada de disrupciones que se les presente.
Los fabricantes suelen depender de procesos manuales, sistemas en papel, hojas de cálculo u otras soluciones de software aisladas para administrar sus procesos de desarrollo de productos, desde el diseño y el aprovisionamiento de materiales hasta la producción y la entrega a los clientes. A medida que las empresas crecen, terminan con un conjunto fragmentado de soluciones desconectadas. Hay muchos motivos por los que estas soluciones resultan atractivas para las empresas. Por ejemplo, aplicaciones como Google Docs y Google Sheets son económicas y ofrecen herramientas sencillas que pueden utilizar los socios de la cadena de suministro. Las empresas también recurren a soluciones tradicionales que la mayoría de los empleados ya saben utilizar, como Microsoft Word y Excel, e intentan adaptarlas a sus crecientes requisitos.
La pandemia de COVID-19 fue el catalizador que provocó interrupciones en las cadenas de suministro de todo el mundo. La gran dependencia de los modelos de fabricación justo a tiempo (JIT) y ajustada, junto con el uso de soluciones aisladas, generó las condiciones perfectas para que surgieran problemas de suministro de materias primas, componentes y recursos, así como de entrega de productos terminados a los consumidores. Las plantillas quedaron más aisladas, y ese aislamiento también afectó al proceso de lanzamiento de nuevos productos.
Para mantener abiertas las líneas de comunicación y conservar la productividad durante la transición al trabajo remoto, algunas empresas adoptaron rápidamente aplicaciones basadas en la nube, como Zoom, Asana, Microsoft Teams y otras aplicaciones de chat. Aunque estas aplicaciones ayudaron a los equipos a colaborar y compartir información, siguieron creando silos. Además, como estos métodos de comunicación no estaban conectados con el registro completo de productos, resultaba casi imposible identificar el diseño más reciente o rastrear los continuos cambios que se producían cada día (incluso cada hora) entre los equipos internos y los socios de la cadena de suministro durante el desarrollo y la introducción de nuevos productos (NPDI).
Entonces, ¿qué enfoque resulta más adecuado para los fabricantes de productos que quieren reducir el impacto de pandemias, desastres naturales, conflictos regionales y otras interrupciones de la cadena de suministro?
En lo que respecta a la transformación digital y el desarrollo de productos, no se trata solo de trabajar en la nube o con tecnología digital, sino de conectar en la nube la información de producto, las personas y los procesos adecuados.
Las empresas ya miran más allá de la crisis de la COVID y aplican enfoques digitales a más largo plazo que les permiten mejorar la colaboración entre equipos y cadenas de suministro dispersos y adaptarse a la “nueva normalidad” de los procesos de trabajo remoto.
Las soluciones empresariales de desarrollo de productos concebidas en la nube abordan los retos a los que se enfrentan los equipos dispersos actuales. En concreto, las soluciones nativas en la nube de administración del ciclo de vida del producto (PLM) y de sistemas de administración de la calidad (QMS) proporcionan una única fuente fiable para que los equipos internos y externos colaboren las 24 horas del día, los 7 días de la semana, mediante un navegador web y desde cualquier lugar del mundo. Este tipo de soluciones empresariales ofrece visibilidad completa de los requisitos de los clientes, los cambios de diseño de los productos, los problemas de calidad, las exigencias de cumplimiento de la normativa y otros procesos que es fundamental administrar durante todo el NPDI.
Las soluciones PLM y QMS nativas en la nube (multi-tenant) comercializadas mediante un modelo de suscripción de software como servicio (SaaS) eliminan los costosos recursos de TI y los gastos iniciales en hardware, software, redes privadas virtuales (VPN) y otras infraestructuras. Además, las soluciones de software como servicio (SaaS) nativas en la nube están diseñadas para un rápido despliegue, lo que reduce el tiempo de obtención de valor (TTV) para las empresas que quieren dejar atrás los sistemas de software tradicionales. Una vez desplegado el sistema de software, el proveedor ofrece mejoras continuas, lo que elimina los costes tradicionales asociados con las actualizaciones y el mantenimiento permanente. Estas soluciones basadas en la nube también reducen los obstáculos de infraestructura de TI y seguridad asociados con las plataformas locales y de software como servicio (SaaS) de un solo inquilino.
Para las empresas de fabricación y las cadenas de suministro globales, las soluciones Cloud PLM y QMS son fundamentales para impulsar una estrategia de transformación digital satisfactoria.